Podríamos decir que la primera Anitada en UK, realmente la hice en Madrid.. Y es que, una sabe inglés pero lo justo como para no morir de hambre e intentar vacilar a la gente de vez en cuando con frases traducidas literalmete, de las cuales obtengo la mítica cara de poker o Poker Face.
En fin, el caso es que todo empezó el día que decidí alquilar al habitación en la que estoy ahora.
En principio, sin nada en particular, reservo y pago la habitación. Y el caso es que (no se muy bien si al día siguiente o a los dos días) mi padre me hace la siguiente apreciación: "oye, sabes que la habitación es un sótano?" A lo cual yo ni recuerdo que contesté. Pero creo recordar cierta indiferencia porque mi objetivo no es estar encerrada en el cuarto. Asi que, no hay problema!
Una semana después, cuando llegué aquí, tuve la gran suerte de catar la lluvia londinense, y no un simple chirimiri no.. jarreó.
Empapada, entro en la casa, me presentan a unos, a otros, y... llega el momentazo de bajar al sótano! A lo que uno de mis compañeros de piso amablemente se ofrece a bajarme la maleta.
He aquí las escaleras para bajar:
Me imagino que la pregunta que te has hecho al ver semejante foto es: "Y no hay luz?"
Pues si, si hay luz, pero está en la parte alta de las escaleras, de modo que si enciendo la luz, tengo que bajar, abrir la puerta, encender mi cuarto, subir de nuevo, apagar la luz y volver a bajar. Asi que, creo que la linterna es mejor opción.
Bueno, que me lío. El caso es que cuando voy a abrir la puerta me encuentro esto:
Última tecnología en cerraduras. Uno de los mejores modelos de seguridad para puertas. Y si, lo que hay al otro lado es mi habitación.
Bien, recien llegada, dejas las cosas, sales a dar una vuelta por la casa, hablas con la gente, sales a ver el barrio y a buscar el típico pack de Super-Farmacia-McDonalds y todo parece ok hasta que una bonita tarde (todas en realidad, incluidas sus mañanas) si se me ocurre la genial idea de quedarme en la habitacion brujuleando por internet, por mucha ropa que me ponga, siempre hará frío. Pero no un frío que te quites con echarte un abrigo por encima no.. un frio peculiar, así como tirando a húmedo. Pero yo elegí aleatoriamente dormir en un sótano, no?. (Maldito basement... por qué no te traduje en su momento..)
Asi que, visto el frío que hace aqui abajo, he decidido que ya no vivo en una habitación, sino que vivo en una bodeguilla.
Y yo soy la botella de vino.

Sin esos peculiares "detalles" y sin la genial autora, este blog no tendría futuro.
ResponderEliminarSolo te había faltado ser RiojANA...
Además tienes una ventaja, y es que asi te puedes conservar joven durante mas tiempo, como las buenas cosechas. Mucho animo que pronto tendras calor.... o no?
ResponderEliminarMe meo de la risa, solo te puede pasar a ti Anita. Puedes decirla a la señora de la casa que la solucionas la bodeguilla por un módico precio. jejejej
ResponderEliminarJajajaajjajaaaaaaaaaa.
ResponderEliminarA mí me pasa algo parecido.
Cuando me levanto en mi casa sudando alcohol con una resaca cojonuda después de una noche bastante turbia, me siento no como la botella de vino, sino (dada la hinchazón estomacal consiguiente) como un tonel lleno de vino peleón en la bodega en que se ha convertido mi mini-piso, que da la causalidad que también es un sótano.
Hail to the basements!!!!!!!
Un besazo Aniiiiiiiiiiiiiiiiiiit.